Efectos adversos y precauciones de las benzodiazepinas

Efectos adversos y precauciones de las benzodiazepinas

Autor: Profesor – Catedrático y Director del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Granada.

Fecha: 25-9-2008

Aunque las son fármacos seguros en cuanto al riesgo vital, no están exentas de . Cuando se utilizan como o como miorrelajantes, el problema es la somnolencia o sedación.

Si bien es objeto de controversia, el uso crónico de benzodiazepinas parece deteriorar las funciones cognitivas (procesamiento sensorial, memoria, etc.), que en gran parte se recuperan tras la supresión del medicamento; la principal limitación de estos estudios (en voluntarios sanos) es que carecen de un grupo control adecuado (como serían otros pacientes con trastornos de ansiedad y sin medicación).

Pueden inducir amnesia anterógrada, especialmente las benzodiazepinas de alta potencia y los de acción rápida (p.ej., midazolam). De ello se deriva un beneficio en la pre-anestesia y en las exploraciones endoscópicas.

Efectos adversos y precauciones de las benzodiazepinas

Conllevan un riesgo en la conducción de vehículos. El diazepam reduce el desempeño psicomotor sólo en las primeras horas, a pesar de su lenta eliminación, pues se produce tolerancia en el plazo de cinco horas; también altera la memoria de fijación, pero no la de evocación. Su principal metabolito, desmetildiazepam, es la mitad de dañino sobre la coordinación psicomotriz y tiene menos interacción con el alcohol; también es menos dañino el clordiazepóxido, pero el lorazepam lo es más; en cambio, el clobazam es completamente inocuo.

Los errores de coordinación viso-motriz inducidos por eldiazepam se incrementan significativamente cuando se combina con bebidas alcohólicas, interacción en la que se atribuye más importancia a los factores farmacodinámicos que a los farmacocinéticos. Las benzodiazepinas comercializadas como hipnóticos (nitrazepam, flurazepam, flunitrazepam) son francamente deletéreas, tanto en el desempeño psicomotor como en el cognitivo; en este aspecto, la acción del triazolam dura poco tiempo, como consecuencia de su rápida eliminación.

En los ancianos, el principal riesgo es la ataxia y la depresión respiratoria; es preferible evitarlas o usarlas en dosis más bajas (nunca en ellos por vía i.v.); aumentan el riesgo de caídas y fracturas, aunque no más que otros psicofármacos. También incrementan en estas personas el riesgo de accidentes de tráfico, sobre todo con el consumo esporádico.

Aunque es infrecuente, las benzodiazepinas pueden producir agitación paradójica, por desinhibición, que en ocasiones termina en actuaciones agresivas; son más propensos a este efecto los ancianos, los niños y quienes tienen lesiones cerebrales o trastornos del control de los impulsos, y también es más frecuente con las triazolo-benzodiazepinas y con la administración i.v.

A las benzodiazepinas también se les ha atribuido irregularidades menstruales (la ansiedad también puede provocarlas), disfunción sexual (a pesar de ello, a veces son útiles en el tratamiento de la disfuncióneréctil psicógena) y aumento del apetito.

En cuanto a su uso durante el embarazo41, las benzodiazepinas están clasificadas en cuanto a teratogenicidad en la clase D (“evidencia positiva de riesgo”), excepto el clonazepam, que está en la algo más benigna clase C (“no se puede descartar el riesgo”); el diazepam es prescrito frecuentemente por los obstetras y se admite su uso; no así el del alprazolam. Se recomienda, en su caso, vigilar la posible dependencia farmacológica en el feto o el recién nacido. Pasan a la leche materna, por lo que se aconseja evitarlos durante la lactancia, aunque se considera más seguros el clordiazepóxido y el lorazepam. Como siempre, “se deben ponderar los beneficios frente a los riesgos”.